Todo tu restaurante en un solo sistema.
Velo funcionando.
Cada pieza de Quickpaypos resuelve un momento concreto del restaurante —el que ordena, el que cocina, el que cobra, el que administra— y todas comparten el mismo catálogo y la misma base de datos, alojados en el propio Quickpaymini, que funge como servidor local de tu restaurante.
Tu menú completo, con una liga y sin teclear nada
Éste es el paso que decide si un sistema se estrena en una semana o en tres meses. Pegas la liga pública de tu restaurante en la plataforma de reparto y Quickpaypos trae categorías, productos, precios, complementos, combos y las fotos. Queda en borrador para que lo revises, y cuando lo apruebas se publica en las seis pantallas de golpe.
Toca la pantalla para detener la animación y explorarla.
Sólo la liga
No pide usuario, ni contraseña, ni token, ni que abras un navegador aparte. Pegas la URL pública de tu restaurante y ya.
Trae los complementos
No sólo nombres y precios: también los grupos de modificadores, las opciones de los combos y la foto de cada producto, descargada a disco.
Tú tienes la última palabra
Todo entra como borrador. Revisas, ajustas precios, quitas lo que no vendes en el local y publicas cuando estás listo.
Borrar es un botón
Cada importación es un lote. Si no te gustó, lo borras completo y se lleva sus productos y categorías; lo que ya se vendió se archiva en lugar de destruirse.
Lo que esto te ahorra
Dar de alta un menú de restaurante a mano son días: cada producto, su precio, sus modificadores, su categoría y, lo más pesado, conseguir y recortar las fotos. Es el trabajo que más retrasa una instalación y el que más errores de captura mete.
- Un menú de 24 productos con complementos y fotos entra en minutos.
- Los precios llegan tal cual están publicados, sin errores de dedo.
- Puedes ajustar todos los precios de golpe con un porcentaje si tu carta en el local es distinta a la de reparto.
- Lo que no trae categoría cae a la impresora de cocina por defecto: nada se pierde.
Plataformas
Hoy funciona con Rappi, que es donde está publicada la mayoría de los restaurantes en México. En el mapa de ruta va también la carga desde una hoja de Excel, para el restaurante que tiene su carta en un archivo y no publicada en ninguna plataforma.
El cliente ordena y paga solo. Sin fila, sin cajero.
Pantalla táctil grande, catálogo con fotos, armador de combos y cobro directo contra el Quickpaymini, el equipo de cobro que presentamos en Shark Tank: autocobro con dinero en efectivo —billetes y monedas, con cambio en billetes y monedas— y cobro con tarjeta de crédito y débito integrado en el mismo equipo.
- Pantalla de atracción configurable que invita a tocar, con tus propias imágenes.
- Modificadores y combos con grupos obligatorios y opcionales validados: si falta algo, el bloque se marca en rojo y no deja avanzar.
- Cualquier línea del carrito se puede reabrir para cambiarla, no sólo borrar y volver a empezar.
- Redondeo de efectivo a pesos enteros configurable, para no pelearse con las monedas de cincuenta centavos.
- Tarjeta integrada al mismo equipo: crédito y débito con chip, contactless por NFC y wallets del celular. No hay terminal aparte. La adquirencia llega llave en mano con Getnet de Santander, a 3 % + IVA parejo en Visa, Mastercard y American Express —lo retiene Getnet sobre la transacción, no APS.
- Propina, comer aquí o para llevar, upsell y regreso automático por inactividad.
- Chips de alérgenos en rojo sobre cada producto que lo requiera.
Si tocas la pantalla, la mano se retira y tomas el control.
La cocina con reloj propio
Un tablero por estación con las comandas vivas, cronómetro por orden y un panel que resume cómo va el turno completo.
- En cola → En preparación → Listo, con botón de retroceso por si alguien avanzó de más.
- Checklist por platillo que se guarda en el servidor local del Quickpaymini: lo que tachas se ve en todas las pantallas de cocina.
- Semáforo por tiempo, con umbrales configurables: de fábrica avisa a los 5 minutos y marca atraso a los 8, pero los tiempos se ajustan a tu operación —una barra de café y una parrilla no corren al mismo reloj.
- Alerta de alergia que sólo se enciende cuando hay una omisión, una sustitución o una nota real que atender.
- Vista Expo / Pase: la orden completa agrupada por estación, con el botón de entregar bloqueado hasta que todas terminen.
- Pulso de operación: cumplimiento del día, tiempos contra meta y órdenes por hora.
- Reloj vivo y barra de latido para distinguir de un vistazo una pantalla trabajando de una congelada.
Los cronómetros corren de verdad; el semáforo cambia solo y sus tiempos se configuran.
«¿Ya está el mío?» contestado sin preguntar
Una pantalla pública con dos columnas y números grandes. Cuando una orden pasa a listo, suena y salta al lado derecho. Se acabó el mesero gritando números.
La caja que sostiene todo lo demás
Es el respaldo inmediato del kiosco y el punto donde se cobra lo que no se pagó solo, empezando por las mesas.
- Dos modos: cobro manual (el cajero confirma) o Quickpaymini, que dispara el cobro físico y cuenta el efectivo.
- Aplica cupones y promociones, y acumula o canjea puntos de fidelidad.
- Se puede permitir o bloquear efectivo y tarjeta por separado.
- Abrir y cerrar turno, corte X y corte Z con arqueo de billetes y monedas.
- Toda la venta cae en el mismo corte, sin importar por dónde entró el pedido.
Si tocas la pantalla, la mano se retira y tomas el control.
Qué llevar, a qué mesa y a quién
Diseñada para que el mesero vea sólo lo que necesita saber, en una tableta o en el mismo equipo de caja.
- Listo para llevar: mesa, platillo y nombre de quien lo pidió, con botón de entregado por partida.
- Te llaman: las mesas que pidieron atención, con botón de «voy» que avisa de regreso al comensal.
- En preparación, agrupado por mesa, para anticipar la carga que viene.
- Aviso sonoro cuando algo pasa a listo; la pantalla se refresca cada 4 segundos.
- El mesero no toca dinero: la cuenta se salda en la caja o en el kiosco.
La mano entrega un platillo y atiende una mesa que llama.
Su teléfono es un punto de venta más
Aquí el QR no abre una carta para mirar: abre una terminal de venta. El comensal ordena desde su teléfono, la comanda entra sola al KDS y el platillo llega a su mesa sin que tenga que interceptar al mesero. El mesero abre la mesa, el sistema genera un QR con caducidad y nadie puede pedirle a otra mesa. Sin descargar nada.
Entrar sin fricción
Cuenta general, unirse a alguien que ya está, o abrir una cuenta propia escribiendo sólo un nombre. Sin registro ni contraseñas: la identidad es un rótulo, no una credencial.
Pedir cuantas veces quiera
Cada partida entra a la cocina al enviarla, no al cerrar la mesa, y puede seguir pidiendo ronda tras ronda toda la comida. El comensal ve su platillo pasar de recibido a en preparación, listo y servido.
Pagar como se acomode la mesa
Cada quien su parte con su propia propina, uno paga todo, o alguien pone una cantidad libre. Efectivo, tarjeta y manual, mezclados. La mesa no cierra hasta saldar.
El comensal, desde su propio teléfono.
El menú de pared que se mantiene solo
Un carrusel de tus productos y promociones para la pantalla grande de sala, alimentado por el mismo catálogo del kiosco. Cambias un precio en la consola y la pared se actualiza sola.
- Eliges qué productos aparecen, o los muestra todos automáticamente.
- Slides de promoción con imagen y texto intercalados: «2×1 en alitas los martes».
- Los destacados salen más grandes, para que se vean desde la fila.
- Colores, columnas, orientación y segundos por pantalla, configurables desde la consola.
- Se actualiza sin recargar, pensado para reproductores Android que nadie va a tocar.
Todo se configura aquí. Nada se toca en código.
Catálogo, precios, impresoras, estaciones, usuarios, sucursales, promociones, cortes y reportes. Con acciones masivas para no editar producto por producto.
Catálogo en árbol
Menú → categoría → producto, con búsqueda, selección múltiple y acciones masivas: agotar, destacar, mover de categoría, repreciar por porcentaje o monto, y borrar.
Menús como recursos
Una biblioteca de menús que asignas explícitamente a cada canal: este menú al kiosco, este otro al signage. Duplicas para versionar sin miedo.
Borrado que avisa
Borrar un menú importado se lleva su lote completo, pero antes te dice exactamente qué va a pasar. Lo que ya se vendió se archiva, no se destruye.
Panel con avisos accionables
Ventas, pedidos, ticket promedio, utilidad estimada y top de productos. Más avisos con liga directa: «3 productos sin foto», «menú sin asignar a ningún canal».
Caja y cortes
Abrir y cerrar turno, corte X de lectura y corte Z con arqueo de billetes y monedas, cálculo de diferencia, historial y exportación.
Usuarios y roles
Administrador, cajero y cocina, con clave y NIP resguardados. Cada quien ve lo que le toca ver.
Un pedido, varias comandas, ninguna perdida
Configuras qué categoría va a qué estación y el sistema reparte solo: una comanda por cada cocina involucrada, más el ticket del cliente en caja.
Ruteo por categoría
Las pizzas al horno, las bebidas al bar, los postres a repostería. Lo defines una vez en la consola y se aplica a todos los canales.
Impresora por defecto
Lo que llegue sin estación asignada —típico de un menú recién importado— igual se imprime en la cocina principal en lugar de desaparecer.
Reimpresión a un clic
Se atoró el papel o se manchó la comanda: la vuelves a mandar desde la consola sin tocar la orden.
El cliente se factura solo
El ticket lleva un código QR que abre directamente la página de facturación con el folio ya cargado. El cliente captura su RFC, uso de CFDI, régimen y correo. Tu cajero no se entera.
- RFC validado de 12 o 13 caracteres, con los catálogos del SAT.
- Regla clara: un ticket, una factura. Sin duplicados.
- Listado de facturas emitidas en la consola: fecha, UUID, RFC, ticket y total.
Cómo funciona el timbrado
En APS elegimos e integramos un PAC —el autorizado por el SAT para timbrar— y esa integración ya viene hecha y probada dentro de Quickpaypos. Tú no desarrollas nada ni tienes que escoger entre opciones técnicas.
- En el panel de configuración das de alta tus datos y tus credenciales del PAC. Eso conecta tu cuenta con su API y listo.
- Los folios de timbrado los compras directamente con el PAC, al precio que él maneje. Ese costo no pasa por APS: no lo revendemos ni lo cargamos a tu mensualidad.
- Si cambias de volumen, compras más folios con ellos sin tocar el sistema.
Este QR sí funciona: escanéalo y te lleva a apsmx.com.
¿Cuál de estas herramientas te resuelve hoy?
No hace falta arrancar con las once. Muchos empiezan con el kiosco y la cocina, y suman mesa por QR y señalización cuando ya están rodando.